No podía dejar pasar éste momento transcendental para la historia, para los amantes del tenis y para los aficionados de Roger Federer. Sólo faltaba este gran paso para que el suizo llegara a la cumbre del éxito. Las lágrimas de impotencia derramadas por éste jugador, cuando perdió la batalla frente a Rafael Nadal en el Australian Open 2009, conmovieron al público presente en las gradas de la cancha y a millones de telespectadores de todo el mundo, que apreciaron éste sensible momento a través de la pantalla televisiva.
El domingo pasado, esas lágrimas se repitieron, pero no por frustración sino por alegría, gracias a una victoria que sus seguidores esperábamos. Roger Federer triunfador del Abierto de Francia 2009, se ha convertido en uno de los pocos jugadores en haber ganado los 4 torneos de tenis mas importantes (Wimblendon, Usa Open, Australian Open y French Open); además de empatar a Pete Sampras en número de titulos de Grand Slam alcanzados y de poseer varios records más personales.
Federer ya es un grande. Su condición física. Su manera de jugar. Estoy segura que él nos seguirá brindando más satisfacciones en el deporte blanco. Él superó una enfermedad importante y los momentos difíciles nos merman sicológicamente, pero la humildad, perseverancia y corazón que tiene éste jugador, lo hizo alcanzar la victoria que parecía lejana y al mundo le dió un ejemplo, de que sí se puede.
No sé si volveras a ser el número uno en el ranking ATP, pero para mi, tu siempre serás el mejor y detrás de tí otra leyenda, el gran Pete Sampras.
Felicidades, campeón...
Helena Aguilar
Publicado el jueves, 11 de junio de 2009
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